El futuro del trabajo después de la pandemia

El futuro del trabajo después de la pandemia
El futuro del trabajo después de la pandemia

Débora Slotnisky

16 de marzo de 2021 - 4 min de lectura

Presentamos un resumen de uno de los últimos análisis de la consultora McKinsey, que permite entender hacia dónde van las organizaciones.


La pandemia aceleró las tendencias existentes en el trabajo remoto, el ecommerce y la automatización. En tal sentido, la consultora McKinsey sostiene, en un informe sobre el futuro del trabajo después de COVID-19, el impacto duradero de la pandemia en la demanda laboral, la combinación de ocupaciones y las habilidades requeridas para la fuerza laboral. Si bien el estudio se basó en China, Francia, Alemania, India, Japón, España, Reino Unido y Estados Unidos ya que juntos, estos ocho países, representan casi la mitad de la población mundial y el 62 por ciento del PIB, los impactos detallados serán globales.

Acerca de los trabajos de proximidad

“Es probable que los trabajos con mayor proximidad física sean los más afectados”, sostiene el informe. En tal sentido, si bien antes de COVID-19, las mayores interrupciones en el trabajo involucraban nuevas tecnologías y crecientes vínculos comerciales, la pandemia elevó, por primera vez, la importancia de la dimensión física del trabajo. Al respecto, las profesiones más impactadas en un top 5 son el personal de salud, los que trabajan en el ámbito de los cuidados estéticos, los empleados de las tiendas, quienes trabajan en hoteles, restaurantes y centros de entretenimiento, y las personas que realizan tareas en hogares.

Aceleración de tres tendencias

La pandemia empujó a las empresas y los consumidores a adoptar rápidamente nuevos comportamientos que probablemente se mantendrán. En consecuencia, vemos una fuerte discontinuidad entre su impacto en los mercados laborales antes y después de la pandemia. Por ejemplo, es probable que el trabajo remoto y las reuniones virtuales continúen, aunque con menos intensidad que en el pico de la pandemia. En tal sentido, desde McKinsey informan que, considerando el trabajo remoto que se puede realizar sin pérdida de productividad, se es probable que alrededor del 20 al 25% de la fuerza laboral en las economías avanzadas podría trabajar desde casa entre tres y cinco días a la semana. Esto representa de cuatro a cinco veces más trabajo remoto que antes de la pandemia y podría provocar un gran cambio en la geografía del trabajo, ya que las personas y las empresas se trasladan de las grandes ciudades a los suburbios y las pequeñas ciudades.

“Descubrimos que algunos trabajos que técnicamente se pueden hacer de forma remota se realizan mejor en persona. Las negociaciones, las decisiones comerciales críticas, las sesiones de intercambio de ideas, la provisión de comentarios sensibles y la incorporación de nuevos empleados son ejemplos de actividades que pueden perder algo de efectividad cuando se realizan de forma remota”, indican en el estudio.

Por otra parte, muchos consumidores descubrieron la conveniencia del ecommerce y otras actividades en línea durante la pandemia. En 2020, la participación del comercio electrónico creció de dos a cinco veces la tasa antes de COVID-19. Aproximadamente, tres cuartas partes de las personas que utilizaron canales digitales por primera vez durante la pandemia dicen que seguirán utilizándolos cuando las cosas vuelvan a la "normalidad", según las encuestas de McKinsey Consumer Pulse realizadas en todo el mundo. Este hecho implica que las áreas vinculadas con ecommerce y marketing digital requerirán de una mayor cantidad de profesionales, generando una oportunidad interesante de desarrollo profesional, por lo que los interesados podrían rápidamente insertarse en este ámbito a través de cursos cortos, a distancia y basados en la práctica de Marketing Digital y de Consultor Certificado en Mercado Libre, entre otros.

Otra tendencia fuerte es la automatización y la inteligencia artificial, especialmente en áreas de trabajo con alta proximidad física. “Las dos formas en que las empresas históricamente han controlado los costos y mitigado la incertidumbre durante las recesiones son mediante la adopción de la automatización y el rediseño de los procesos de trabajo, lo que reduce la proporción de trabajos que involucran principalmente tareas rutinarias. En nuestra encuesta global de 800 altos ejecutivos en julio de 2020, dos tercios dijeron que estaban aumentando la inversión en automatización e inteligencia artificial de manera algo o significativa. Las cifras de producción de robótica en China superaron los niveles prepandémicos en junio de 2020”, indica el estudio.

Según McKinsey, esta tendencia implica que la demanda de trabajadores STEM (del Ciencia, Tecnología, Ingenierías y Matemáticas, por sus siglas en inglés) puede crecer más que antes de la pandemia, ya que se necesitarán más individuos capaces de crear, implementar y mantener nuevas tecnologías, como es el caso de los programadores web full stack.

El futuro del trabajo en el contexto pospandémico es apasionando y debemos prepararnos desde ahora. Para leer más sobre esta investigación, se puede hacer clic acá, y para desarrollar las habilidades digitales más buscadas en el mercado, hay que inscribirse acá.