Las 5 claves para el futuro de los jóvenes: qué tienen que aprender para los trabajos del futuro

Las 5 claves para el futuro de los jóvenes: qué tienen que aprender para los trabajos del futuro


Las empresas de todas las industrias demandarán de sus colaboradores habilidades impensadas hasta ahora. Como adultos, es nuestra responsabilidad formar a los niños de cara a los nuevos empleos.  

El mundo del trabajo está cambiando más rápido que lo que creemos. Como prueba de esto, según el Foro Económico Mundial, el 65% de los niños que ingresan a la escuela primaria hoy trabajarán en empleos que aún no existen.

Al mismo tiempo, muchos trabajos que existen en la actualidad serán automatizados por tecnologías como la inteligencia artificial. Frente a esta situación, está claro que los trabajos del futuro serán distintos a los que hemos conocido hasta ahora, por ende, los niños tienen que desarrollar otras destrezas comparado con los mayores ya que el mercado laboral delineará las llamadas “habilidades del futuro”.

De cara a este panorama, y para garantizar la empleabilidad joven, es decir, que estos chicos tengan la capacidad de adaptar su perfil profesional de acuerdo a lo que requiere el mundo laboral, hay cinco aspectos que podemos tener en cuenta desde ahora:

  1. Colegio: Es fundamental reflexionar si los educadores están preparando a los estudiantes para los trabajos del futuro o si, por el contrario, están enfocados en desarrollar destrezas que pronto serán obsoletas. En este sentido, hay centros educativos que ya cuentan con acciones concretas que garantizan que sus docentes se están  adaptando al nuevo contexto del trabajo de los jóvenes. Así es como los alumnos del colegio primario y secundario ya están desarrollando las habilidades del futuro.
  2. Desarrollo de habilidades blandas: La resolución de problemas complejos será la habilidad laboral más importante en 2020. Por este motivo, alentar a los estudiantes a trabajar de forma autónoma y a ser responsables de su propio aprendizaje a través del estudio individual y del trabajo colaborativo puede ayudarlos a desarrollar esta destreza clave. Además, fomentar el pensamiento lateral y hacer que los chicos aprendan a través de la práctica los ayuda a convertirse en expertos en resolver problemas. Para eso, existen métodos que permiten abordar las asignaturas tradicionales desde un ángulo diferente, en donde lo digital toma participación, y esto hace que los alumnos desarrollen nuevas habilidades.
  3. Fomentar la alfabetización digital: Decir que los estudiantes son “nativos digitales” es un mito. Lo que sucede es que suelen sentirse más cómodos adaptándose a las nuevas tecnologías en comparación con los mayores. En relación a esto, los trabajos del futuro de todas las industrias requerirán de habilidades digitales, lo que implica tener conocimiento sobre distintas disciplinas como programación y marketing digital, entre otras.  Todo esto nos lleva a deducir que los estudiantes de hoy deben recibir apoyo para desarrollar habilidades en relación al uso racional de las herramientas digitales.
  4. Utilizar tecnologías nuevas y emergentes: Los recursos educativos para apoyar la enseñanza vinculada a la alfabetización digital y el uso de la tecnología ya están disponibles en Argentina con el objetivo de preparar a los chicos de hoy para los trabajos del futuro.
  5. Desarrollar la resiliencia: Equipar a los estudiantes con una actitud resistente frente a los cambios constantes que se vienen significa prepararlos para que reaccionen al contextos de incertidumbre con una mentalidad puesta en la oportunidad de crecimiento, en lugar tener miedo. En síntesis: hay que enseñarles a los chicos a tener la confianza suficiente para que sean capaces de adaptarse a nuevas situaciones. Esto se debe a que están cambiando los modelos de negocio, los hábitos de los consumidores, los organigramas y la forma en la que se ejercen las profesiones.


La tecnología y las habilidades digitales ofrecen a profesores y estudiantes la oportunidad de desarrollar la empleabilidad joven. Con planificación y de la mano de expertos, los colegios primarios y secundarios pueden asegurarse que los estudiantes se formen no solo como seres humanos de bien, y no solo como trabajadores potenciales.